Tras el revuelo y la explosión de ventas que ha producido la aparición de esa musa de la superficialidad (recordemos su famosa frase “nunca he leído un libro”) que es la ex spice girl y actual “consorte de futbolista” Victoria Beckham con un libro en sus manos llamado “Skinny Bitch”, algo que los medios han traducido como “Zorra Delgada”, me he permitido el lujo de ojearlo (y hojearlo) y tratar de llegar a emitir alguna conclusión al respecto.
No nos pararemos en los méritos literarios del volumen, que son pocos salvo la facilidad de lectura, el humor con que está escrito y la transparencia meridiana de los principios que promulga a la hora de alcanzar el objetivo: ser tan delgada que provoques envidia y que estas dos ordinarias palabrejas que le dan título salgan de la boca de aquellos que no llegan a serlo aun deseándolo. Lo que sí resulta interesante es el hecho de que los planteamientos dietéticos sobre los que se asienta no sean en absoluto desdeñables.
Si bien se parte de la opción radicalmente vegana, es decir, desechar todo tipo de alimento de origen animal (sin dar tregua siquiera a la leche y los huevos, a diferencia de los vegetarianos), esto se hace reiterando, entre otras cosas, el papel central de la salud y el equilibrio nutricional y la necesidad de practicar cierto ejercicio de forma regular; enfatizando la importancia de los carbohidratos (eso sí, integrales) tan denostados por algunas dietas; restando importancia a las sobrevaloradas proteínas y rechazando de plano la comida preparada, la alimentación industrial, cualquier tipo de aditivo, la comida rápida en todas sus formas, el alcohol y la cafeína.
Por todo ello tengo que decir que a pesar de esa retórica maniquea tan “USA” con que está escrito (nosotros vs. ellos) y ese tono “guay” y a la vez pedagógico aparentemente dirigido a “newyorker teenagers and profesional women” protagonistas de “Sex in the City”o aspirantes a serlo, me alegro de comprobar que esta nueva fiebre dietético-literaria despertada por Ms. Beckham sea bastante más razonable de lo que esperaba.