-Refuerza cada virtud abandonando un vicio anterior: En lugar de empezar la jornada con un café y un cigarrillo, corre cada mañana antes de desayunar. Practica yoga, pilates o meditación, aprovecha para leer o escribir en vez de sentarte a perder el tiempo, la figura y el ánimo vital mientras te atiborras despreocupadamente ante la televisión.
-Valórate más: ¿acaso crees que tu cuerpo se merece el maltrato que supone “rellenarlo” de comida rápida, patatas fricas, chocolatinas, bollería industrial, hamburguesas chorreantes de ketchup y mayonesa, pegajosas pizzas familiares con doble de grasiento queso y litros de empalagosas bebidas gaseosas? ¿por qué te castigas de ese modo?