-Ahorra lo que gastarías en tabaco, alcohol y comida basura y compra con ello algo que realmente merezca la pena: un viaje, algo de ropa, un masaje, una sauna, un fin de semana de spa, un cursillo de submarinismo, unos patines, una buena bici, libros, discos… o sencillamente acércate a la mejor tienda de productos dietéticos de la ciudad a darte el lujo de cuidarte.
-Compra ropa de tu talla objetivo (alcanzable a medio plazo). Aunque ahora te queden pequeñas esas prendas, mantenlas en tu armario colgadas entre tu ropa actual y utilízalas como incentivo, como método para motivarte. Piensa: Mi objetivo es poder ponerme esa ropa preciosa que me he comprado.